Carta para el futuro escrita en el presente
Ya hemos compartido tantas cosas, que la memoria juega conmigo y olvido si fuiste tú o fui yo quien hizo alguna cosa, si fue tu plan o el mio, si algo te pasó a ti o a mi…
Ahora no viajamos ni salimos tanto, nuestros hijos nos han dado nietos. Nuestras caminatas ya sincronizaron su lentitud. Una mano tuya calma el temblor de una mano mia y viceversa.
Ahora nos recordamos mutuamente el horario y los medicamentos que debemos tomar, continuamos peleando por mis olvidos en la cocina y por tu ropa abandonada en el baño. Vivimos en una casa solos, donde el sonido diario de nuestro arrastrar de zapatos es casi todo el tiempo la única compañía.
Pero después al finalizar el día y todos nuestros encuentros y desencuentros seniles, después del mismo beso de siempre de las buenas noches, seguimos durmiendo uno al lado del otro, respirándonos, calentándonos, amándonos con la certeza, tranquilidad y paz que nos dan todos estos años unidos, el aprendizaje de saber estar juntos para nunca más separarnos. Aún cuando, a veces te riño más por costumbre que por razón, agradezco a la vida el maravilloso día que llegaste a ella, agradezco los altos y bajos que ha atravesado nuestra vida juntos, agradezco haber envejecido a tu lado. Cierro mis ojos y agradecería también morir cuando tu mueras…
Yo


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